Manipulación de la voluntad popular democrática.




La imagen puede contener: Miguelangel Geraldo Gonzalez, de pie







La República Dominicana es un país caracterizado por la composición de personas con grandes interés   sueños, utopías, deseo de superación, personas fajadoras a los que la manipulación partidaria le cercena la oportunidad de conseguir un empleo para la subsistencia después de haber logrado una profesión.
Es evidente que a todo pulmón los que tienen a su cargo los destinos de la nación han elevado una campaña de mentiras en el territorio nacional de que somos una economía robusta cuando no es verdad.
No existe una equitativa distribución de las riquezas que produce el estado dominicano.
Los pobres se consumen y se sumergen cada día en la extrema Pobreza, mientras los ricos aumentan sus ganancias a consecuencia del trabajo y el sudor de los pobres.
Somos una población carente de todas las principales necesidades básicas.
En la república Dominicana pero muy especialmente en San Juan no hay garantizado para todos luz, agua potable, empleos, salud, seguridad social, seguridad Ciudadana, alimentación entre otros que en pleno siglo de la modernidad siglo XXI el siglo de las 5G  no deberíamos estar citando.
En nuestro país la intolerancia de quienes dirigen el estado sumado al estado de ingobernabilidad exhibido están bajando potencia a la nación al punto de convertirse esta nación en un estado fallido donde sus principales fortalezas se destruyen de manera acelerada.
La peligrosidad que ocupa nuestro país está haciendo que uno de nuestros principales fuertes se debilite como es el turismo por las cosas que Suceden a diario.
El Enriquecimiento sin causa las grandes fortunas inexplicables, los robos y fraudes cometidos en contra del estado y tapados en fin debilitan la institucionalidad democrática de nuestro país.
La adulación, la idolatría pagana, y la exaltación a figuras descalzas están a la orden del día.
Ya no somos  un país de libre expresión del pensamiento.
Quienes nos atrevemos  expresarnos de este modo nos maltratan, nos persiguen y hasta nuestras vidas corren peligro.
La dinastía gobiernista se ha tragado los sueños de los dominicanos.
Es evidente que desde el estado se está manipulando la democracia la que cada día se convierte en efímera por el papel despiadado cruel y burlón que juegan sus principales  actrices y actores.




Por Miguel Ángel Geraldo.



No hay comentarios

Comenta tu opinión

Con la tecnología de Blogger.